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Museo Carmen Thyssen en Málaga

La colección Carmen Thyssen-Bornemisza está ubicada en el Palacio de Villalón, una edificación palaciega del siglo XVI ubicada en la Calle Compañía, junto a la Plaza de la Constitución de Málaga. La colección permanente de este museo estará compuesta por unas 260 obras, que recorren de manera brillante y coherente el arte del siglo XIX español.

 

 

Maqueta del Museo

La sede del Museo Carmen Thyssen Málaga hace que, al valor del contenido, se sume la significación del continente: una ejemplar síntesis de lenguajes donde los edificios históricos, recuperados para este fin, conviven con la moderna arquitectura de las construcciones creadas ex profeso para completar las dotaciones del espacio museístico, que globalmente se presenta como conjunto de carácter unitario y armónico, plenamente identificado, donde tiene cabida al mismo tiempo la singularidad de cada elemento. En conjunto, el espacio del museo atiende, tanto desde el punto de vista formal como funcional, a distintas dimensiones: por una parte, la puesta en valor del propio palacio, que se convierte en un elemento museístico en sí mismo; por otra, el diálogo que establecen con él los nuevos espacios para albergar, unos, los contenidos de arte y, otros, los servicios administrativos del Museo; junto a ello, el visitante accede a la historia de Málaga a través de las vistas inéditas que ofrece el mismo recorrido expositivo, que, igualmente, integra el yacimiento arqueológico que da acceso a los orígenes de la ciudad.

La Colección que albergará el Palacio de Villalón enriquecerá considerablemente la visión en torno al siglo XIX español y andaluz, constituyendo un punto de inflexión para la consideración del arte de estos momentos. La colección quedará estructurada en 4 grandes apartados:

I. Maestros Antiguos. Donde destaca la obra de Zurbarán y una talla italiana de la primera mitad del siglo XIII que representa a Cristo muerto.

II. Paisaje romántico y costumbrismo. Las obras de esta sección muestran los grandes cambios que experimenta el paisaje como género pictórico durante el Romanticismo.

III. Preciosismo y paisaje naturalista En este capítulo queda reflejada la profunda transformación de la que, durante la segunda mitad del siglo XIX, es objeto el gusto artístico en España de la mano de Marià Fortuny, que cultiva una pintura de pequeño
formato, colorista y espontánea, cuidadosa en los pequeños detalles y de tema amable. Su enorme éxito en el cada vez más amplio mercado artístico burgués impulsa la difusión de este género, la pintura preciosista, entre una serie de artistas de exquisita calidad, como José Benlliure, Raimundo de Madrazo, José Moreno Carbonero o Emilio Sala.

 

SOROLLA Y BASTIDA, Joaquín. Rocas de Jávea y el bote blanco, 1905

La Buenaventura, 1922. ROMERO DE TORRES, Julio (Córdoba, 1874-1930)

IV. Fin de siglo: la modernización de la pintura española. Integran este capítulo obras que testimonian cómo la pintura española de finales del siglo XIX empieza a mirar abiertamente a la pintura internacional. El género del paisaje se renueva de la mano de Aureliano de Beruete y, de forma paralela, por la escuela valenciana.

 

Del mismo modo, se establecerá un importante programa de exposiciones temporales, de producción propia, en colaboración con importantes instituciones culturales de consagrado nivel internacional, y en estrecha asociación con el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Podéis encontrar más información en http://www.carmenthyssenmalaga.org/ y planear una visita en cualquier momento¡¡¡

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Revisado el: 27 de abril de 2011.

 

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